miércoles, 9 de noviembre de 2011

Tras la sombra de Nosferatu (2)




Nosferatu y el satanismo

'Nosferatu' ha aterrado a espectadores de distintas épocas. En América hubiera sido inconcebible en los años veinte y aún cuesta imaginarla más tarde, debido a la puritana censura. Pero no sólo los aspectos fantásticos y macabros, la sonada interpretación homoerótica, las ratas saliendo de la tumba y esas cosas que tanto espantaban a los censores son lo reseñable en este aspecto. Hay que tener en cuenta la relación de esta película con el satanismo. El refinado Murnau era amante de dejar claves ocultas en sus películas, y al parecer en 'Nosferatu' se dejaron pistas de idearios ocultistas, tales como el rosacruz 'Ritual de la muerte egipcia'. Albin Grau, al que se le pude adjudicar gran peso en la creación artística del film, perteneció al O.T.O. y fue gran maestre de la Fraternitas Saturni. El mismo Grau fue el que se encargó de plasmar la doctrina que llamó del 'Demiurgo Nosferatu'. Ni siquiera sabemos cual era el verdadero nombre de Grau. Más y más significados va acumulando esta vieja película.


La cruzada de Florence Stoker

Todo aquel que conoció en persona a la viuda de Bram Stoker estaba de acuerdo en que era una agradable y distinguida dama. Lo cierto es que esta, en apariencia, inofensiva señora se convirtió en el principal enemigo del equipo de Murnau. La sra.Stoker se enteró de la existencia de la película 'Nosferatu, eine Symphonie des Grauens' cuando ésta ya había sido estrenada y luchó desesperadamente para que se eliminara de la faz de la tierra. La culpa primera - si podemos hablar de culpas - fue de Murnau, que jamás pidió permiso a la viuda del escritor de Drácula para adaptar su obra al cine. Al contrario, precisamente para evitar complicaciones cambió sutilmente los nombres de toda la plantilla de personajes: 'Drácula' pasaría a llamarse 'Orlok', el inglés 'Harker' sería el alemán 'Hutter', etc. También es cierto que en aquella época no existía una clara legislación de derechos de autor, aquello era aún muy confuso. Lo que ocurrió fue que Florence Stoker ganó su batalla y 'Nosferatu' fue condenada a ser destruida hasta la última copia. Si aún podemos disfrutar de ella es gracias a varias copias que se salvaron de la quema fuera de Alemania, en parte por la fortuna de que cuando Florence Stoker se enteró del asunto la película ya había sido estrenada. De todas formas, durante décadas se distribuyeron distintas versiones cortadas de la película, y no se pudo encontrar y restaurar una copia intacta hasta hace relativamente pocos años.


Drácula y Nosferatu

Creo que es mejor dejar de lado la novela 'Drácula' a la hora de ver esta película. La obra en sí tiene un sentido diferente, aunque el argumento parezca el mismo. De todas formas comentaré a modo de curiosidad algunos parecidos y diferencias importantes y superficiales entre ambos vampiros.

El cristianismo está ausente de 'Nosferatu', mientras que tiene su importancia en 'Drácula'. Tampoco hay referencia directa a la sexualidad en 'Nosferatu', y si la hay apenas es perceptible, mientras que el sexo está implícito entre las líneas de la novela, quizás aún más que el cristianismo. El vampiro de 'Nosferatu' es destruido por los rayos del sol, cosa que ha influido decisivamente en la cultura popular posterior sobre vampiros. Esto es una invención de la película, ya que el 'Drácula' de Stoker no muere por el efecto del sol, sólo sufre molestias. Tampoco podía Drácula reflejarse en los espejos ni proyectar sombra alguna, mientras que la sombra es crucial en Nosferatu. Por otro lado, el personaje de la novela 'Drácula' no es romántico, como tampoco lo es 'Nosferatu'. La imagen del vampiro romántico no proviene de la novela de Stoker, sino de otras obras literarias. 'Nosferatu' muestra el horror explícito - para algunos, demasiado explícito - del rey de los vampiros de modo magistral, aunque se aleje de la novela en muchas otras cosas.

La sombra del vampiro

Han surgido múltiples leyendas alrededor de esta película, algunas de ellas verdaderas y otras evidentemente falsas. Como ejemplo más notable de éstas últimas está la leyenda de que Max Schreck, el actor que encarnó al conde Orlok, era un auténtico vampiro. Se contaba que durante el rodaje nunca se dejó ver sin el maquillaje. Este último dato es dudoso, pero lo que también es dudoso es que Schreck fuera el único actor que encarnara al vampiro durante la película. Si bien en las escenas principales Nosferatu es claramente Max Schreck, se especula que en alguna escena marginal pudiera ser otro actor. Esto se podría deber a que Schreck fuera reclamado para actuar en obras de teatro durante el rodaje de la película, pues los actores en aquel entonces no paraban quietos y aún no se había establecido el empleo único de actor de cine. También surgió la leyenda de que el propio F. W. Murnau interpretó al vampiro.


En el año 2000 se estrenó 'La sombra del vampiro', explotando la leyenda del rodaje de 'Nosferatu'. Dirigida por Elías Merhigey, con actores de la talla de John Malkovich, haciendo de Murnau, y William Dafoe interpretando a Schreck. La película está muy bien, es todo un tributo al origen del cine y a la la leyenda que rodeó la película de Murnau. Y por supuesto, es obligada para los fans de 'Nosferatu'.

4 comentarios:

Alex Noiser dijo...

Nosferatu es Di Maria, el jugador del Madrid! xDDDD

PD: no es muy inteligente mi comentario, pero bueno, Iḿ sorry xD

Saludos colega!

Un paseante dijo...

¿Ves? Esas diferencias entre Drácula y Nosferatu no las recordaba.
No entiendo muy bien el porqué de la negativa de la señora Stoker: dejando aparte la mala conducta de Murnau, la posibilidad o no de llegar a un acuerdo económico, da la sensación de que no estaba muy de acuerdo con lo que había escrito su difunto marido...

Cesare dijo...

Tranqui, Alex, está bien tu comentario, no hay que ponerse tan serios. Pero he tenido que buscar a ese tipo por Google, porque de fútbol ando bastante verde.

Paseante, buena observación, aunque la Sra. Stoker en realidad valoraba la mejor obra de su difunto marido, y quería protegerla como si fuese lo último que quedaba del buen nombre de éste. De hecho, el relato ''El huesped de Drácula'', aunque figure a nombre de Bram Stoker, lo escribió su mujer. Bram Stoker nunca fue un gran escritor, incluso un/a misterioso 'alguien' le ayudó a hacer los últimos arreglos de 'Drácula', la obra de su vida.

Florence era una gran señora victoriana, según cuentan, alguien que en su juventud se había juntado con la gente más ''in'', incluyendo al señor Óscar Wilde, al que estuvo muy unida. Aunque era tozuda como una mula, no se fiaba del cine, y posteriormente tuvieron que camelarla con mucha cabeza para llevar 'Drácula' al teatro en Broadway.

JOAKO dijo...

Vi la peli de Dafoe y Malkovich, y me gustó. Hay que reconocer que el tal Murnau era raro de cojones.